lunes, 28 de septiembre de 2015

NUEVO ORDEN MUNDIAL



NUEVO  ORDEN  MUNDIAL

De un tiempo para acá, se ha estado hablando mucho y han aparecido enorme cantidad de páginas en Internet sobre este candente tema, prácticamente todos los días suben nuevas versiones amarillistas, casi catastróficas  sobre la conspiración de ciertas sociedades secretas que, en las sombras, preparan y paulatinamente introducen estrategias encaminadas para implementar un “nuevo orden mundial”  

A los Illuminati, al grupo Bilderberg, a la Masonería, a los Skul & Bones, a la Reserva Federal, al Sionismo, a los Judíos, a los Rockefeller y Rothschild y a otras organizaciones mundiales de misteriosa procedencia, se les responsabiliza de semejante “amenaza”  como si actualmente viviéramos dentro de un mundo ordenado.  Enfatizan en la existencia de un plan confabulado por las élites para esclavizar a la humanidad, bajo un solo gobierno dictatorial, en beneficio de unos cuantos amos del mundo.

No obstante lo que hoy experimenta el mundo es un terrible desorden, el aparato económico puesto en marcha durante la revolución industrial,  ha ido avanzando sin directriz, ahora es un alud con una inercia gigantesca, una avalancha que se precipita aceleradamente sobre la tierra y consecuentemente encima de nosotros, de la humanidad completa.

La idea de un orden mundial no es descabellada, está en oposición con quien defiende a ciegas al neoliberalismo rampante, al capitalismo salvaje; la sola idea de intervenir en la economía, para tratar de regularla, les parece una blasfemia socialista que apesta a comunismo.

El ordenamiento en la economía es más que urgente, no puede ya esperar; el deterioro irreversible de los recursos del planeta es alarmante, el calentamiento global no es un mito, es una evidente realidad que, ya se deja sentir en todas las latitudes.

Sobra detallar cada uno de los puntos críticos donde se manifiesta la devastación que actualmente produce el desorden, requerimos una inteligente y consciente estrategia económica global, que no tenga como prioridad la acumulación de riqueza, que no se base en el consumismo, que no se guíe por los indicadores del crecimiento del PIB ni por las utilidades de los capitales invertidos en las actividades más lucrativas, como ha venido sucediendo en los últimos siglos.

Tenemos que convocar a todas aquellas propuestas que apunten a la inclusión de absolutamente todos los seres humanos que habitamos la tierra, haciendo énfasis en los más desprotegidos; recordando que todos sin excepción, estamos estrechamente vinculados dentro de la misma atmósfera; urge el control natal, una cultura demográfica responsable, los criterios dogmáticos religiosos no deben ser obstáculo para frenar el crecimiento de la población humana.

Un Orden Mundial  que para empezar, frene el deterioro ambiental y para ello,  obstáculo a vencer es detener el crecimiento tanto el demográfico como el económico industrial, que impulsa automáticamente, la inercia histórica.     


PETICIÓN CÓSMICA



PETICIÓN  CÓSMICA

Mándame nacer en la tierra, le imploraba al dios todo poderoso, aquél desventurado habitante de un miserable planeta, perdido en la constelación Bartholi.

¿Por qué aquí  pusiste esta gravedad tan pesada? Mira como me arrastro aferrado al suelo, parezco más que un ser vivo, una sombra o una calca; acá no llueve agua, es puro lodo radioactivo lo que cae de esas nubes de negro polvo, las plantas se reducen a estas malditas algas hediondas que me tienen asqueado junto con esos repugnantes gusanos, es todo mi alimento, aquí solo plagas, infecciones, pestes y letales virus, que no me dejan un momento en paz.

No, no seas infame, no me hagas reencarnar en este pantano de inmundicias, donde la temperatura cala hasta la médula; quiero alejarme de estos monstruos, cuya única actividad es acosar, hasta devorarme con esas mandíbulas de donde sale esa bífida y babeante lengua, rodeada de puntiagudos colmillos.

Cuentan que allá en la tierra hay cielo azul, selvas y bosques que oxigenan la atmósfera, árboles enormes que purifican el ambiente; aquí en cambio es un páramo infernal lleno de ponzoñosos insectos, que vuelan por todos los rincones en mi busca, para saciar sus criminales instintos.

Allá viven felices, dentro de un paraíso; aquí me ahogo con ese diabólico humo que emana de los cráteres abiertos de donde salen nauseabundos y letales olores que me asfixian por dentro. Mira como se me han hecho las orejas, en el afán de acallar el ensordecedor ruido que no deja de atormentarme un solo instante; date cuenta del trastorno que padezco con tanto ataque por parte de esos fantasmas esquizofrénicos que me diste por vecinos y que la pasan vengando en mí, sus calamidades.

¿Por qué a los terrícolas les diste tanto? Agua, mares, ríos, cascadas, lagos, costas y fértil tierra.  En cambio aquí, a duras penas, un desierto plagado de escorpiones y serpientes venenosas que me persiguen momento a momento ¿Por qué? Dios. Me he muerto mil veces y una y otra vez, a pesar que te hago tantos sacrificios, vuelvo a encarnar sobre este repugnante planeta, lleno de desgracias.

Cámbiame ¡oh! Osiris, llévame con tu poder a reencarnar en la tierra, en África, en Asia, en Indonesia o en polo sur, por tu madre Isis, te lo suplico.           

CONSCIENCIA UNIVERSAL



CONSCIENCIA  UNIVERSAL

La humanidad es una avalancha desprendida, que desde sus orígenes se ha venido complicando hasta dar aquí, ahora.
¿Cómo es que me he convertido en lo que soy?  ¿Cómo es que me he venido transformando desde la nada en este algo? Así, así me he ido cambiando…….
Primero fui lo más simple y sencillo, a lo extenso de los milenios, aquello se fue diversificando, paso a paso,  muy lentamente. La vida nos emparienta con todos los seres, solo nos diferenciamos por peculiaridades y minúsculas variantes cuantitativas de nuestras fórmulas, mismas que nos convierten en ejemplos de la diversidad natural.
Heme aquí viendo mis armas, mis manos, mis pies, mis muslos, mis brazos y mis piernas envueltas en el deleite de un abrigo dérmico que sabe dar caricias y recibir consuelo.
Volteo al paraíso arcaico, allá donde mis antepasados tuvieron arduas jornadas para sobrevivir, obedeciendo códigos secretos ordenados en sus genes, ahí vienen marchando con sus lanzas y cubiertos con pieles, aquellos primeros pobladores de nuestro mundo, allá avanzan los nómadas en busca de sombra, en perenne encuentro con el destino.
Ellos en su absoluta inocencia, con su desconocimiento total del mundo, solo obedeciendo  al soplo mágico de sus primitivos instintos. Ellos, los primeros, los básicos, sin memoria, sin registros, sin artificiales limitaciones, cuidándose tan solo de los depredadores que acechan tras los matorrales, encima de la peña o agazapados entre la maleza.
Ahí van en grupo, las hembras cargando a sus críos, rezagadas; los machos diseminados en estratégicas formaciones para protección de la manada.
Conmovido hasta la médula al ver  aquellos todavía casi simios arrastrando sus exiguas pertenencias, allá en los albores del arduo peregrinar  de nuestros ancestros.
Desamparados, abandonados al azar, a la fortuna, a la suerte, al destino impredecible, así llegamos hasta ser lo que somos.
Algunos creyendo conocer las leyes divinas, sintiéndose  depositarios de los códigos sagrados de una creación al gusto de los profetas de la religión de los elegidos.
Otros, sencillamente asombrados de sabernos en esta aventura cósmica, que ya rasca la conciencia universal.       




TIEMPOS DE PAZ



TIEMPO  DE  PAZ

La noticia corrió como pólvora  encendida, la empresa no solo había caído en suspensión de pagos, estaba prácticamente en quiebra, los pasivos se habían acumulado de modo exponencial, no había sido posible cubrir las multimillonarias deudas a proveedores, las ventas se habían desplomado estrepitosamente.
Habría que liquidar al personal, decenas de miles de trabajadores echados a la calle, ingenieros y técnicos profesionales quedarían despedidos, las líneas de producción paradas, la sección de ensamble desmantelada, las calderas y los hornos apagados, los almacenes repletos de mercancía rematados al mejor postor, si es que alguien se arriesgaba a comprar la ganga, la desgracia financiera se cernía sobre esa prestigiada firma.
El presidente de la compañía había convocado a una reunión de emergencia a los accionistas para revelarles la patética noticia que ya los ahogaba económicamente.
-¿Por qué nos informa tan tarde de esta tremenda crisis? La podríamos haber evitado, si nos lo hubiese advertido con la debida anticipación; podríamos haber movido nuestras influencias en el Pentágono, haber realizado un gran cabildeo en las cámaras legislativas, hablado con la CIA, el FBI, la DEA o ¡qué sé yo!-
- Es que nunca habíamos tenido períodos de paz tan prolongados – aclaró el vicepresidente del consorcio manufacturero de armas y terminó diciendo: – Las estadísticas mostraban en su vaivén que ya se venía una guerra de grandes dimensiones, por eso llenamos nuestros bodegas con los más modernos inventarios con tecnología de punta, pero ya ve usted, estos nefastos tratados de paz firmados y confirmados, nos dejaron sin la demanda, de los antes, tan jugosos mercados-.  
-Ahora nadie desea la guerra, esa bella tradición parece que quedó en el pasado, los soldados desertan, los marines huyen a las selvas, los militares se retiran a los bosques, los cadetes a las montañas, los pilotos a las playas, los terroristas a los templos, los revolucionarios a la sierras, los policías a meditar a los desiertos, los carteles a sembrar al campo,  los delincuentes se reintegran a procurar el bien común ¡Estamos en bancarrota!- 
Es la ruina total, enfrentémoslo con valentía, sin guerra crece el desempleo, se estanca la economía, se destruye el mercado de armamentos, los ejércitos del mundo se han colapsado, nadie quiere más balas, ni morteros ni bayonetas, no desean oír el disparo de los cañones, tampoco el canto de las ráfagas de metralla, dicen tener fobia a las bombas y los cohetes. ¿Qué va suceder? Es el acabose de la industria militar, no saben el daño casi irreparable que le han causado al mundo esos ignorantes pacifistas, es una verdadera catástrofe.  No perdamos la esperanza, debe haber una salida, busquémosla afanosamente entre todos y pronto haremos estallar una guerra. Con ellas adiós a las recesiones, son las leyes del sistema.