lunes, 23 de agosto de 2021

Es doloroso perder

 

Es doloroso perder

Duele perder algo, duele perder un juego, duele perder una elección, duele que te quiten, duele que te roben, duele que te mientan, duele que te estafen, duele que te rechacen.

Duele perder un amor, duele perder una amistad, duele perder un negocio, pierdes las llaves, pierdes el tiempo, pierdes el trabajo, pierdes la dignidad, el honor y la honra; pierdes el dinero, pierdes la cabeza, todo lo pierdes.

Perderás la vida y al perderla, pierdes todo de un solo tajo, lo que más querías, lo que más te gustaba, perderás el profundo respirar, el montar tu bicicleta, el dormir serenamente, perderás el deleite de comer, perderás los sentidos, no volverás a mirar jamás ni escucharás ruido alguno, no volverás a sentir en tus labios el rose de otra piel, no volverás a oler el perfume fresco de las rosas ni a sentir sobre tus hombros el agua cayendo.

No volverás a pensar ya jamás nada, ni a reír ni a llorar ni alegrías ni tristezas, tampoco regresarán los disgustos ni los enojos ni las celebraciones ni los entusiasmos.

Al final pierdes todo, morir es perder.

sábado, 7 de agosto de 2021

EL PARANÓICO

 EL PARANÓICO

Sentía que alguien lo vigilaba todo el tiempo, noche y día, nunca se sentía liberado de una atenta supervisión desde lo alto o desde su propio interior y conciencia, muchos pensamientos arribaban a su mente como una avalancha y en ese torbellino se desenvolvía o intentaba hacerlo.

-         Sé que están atentos, no solo a lo que digo sino también a lo que pienso, nada puedo hacer sin que intervengan- se decía-, ni cuando duermo me dejan tranquilo, se inmiscuyen en todo, en mis deseos, en mis necesidades, en mis aspiraciones, en mis locuras; no permiten que me aísle, que escape de su constante acecho.- pensaba-

-No hay un solo instante en el que no estén sobre mí- recapacitaba- ¿Cómo podré huir de ese perenne espionaje? – se preguntaba-

- Hasta en mis acciones íntimas me acosan, están ahí presentes, observando, criticando, calificando, juzgando, condenando, sentenciando- ¡ya basta! – Les gritaba de repente furioso, otras veces en silencio les creía engañar, escabulléndose sigilosamente-

En algunas ocasiones trataba inútilmente de desplegar un manto protector de olvido de esos telescopios que le enfocaban, de esas cámaras que le apuntaban, de esos índices que lo señalaban, de esos ojos que desde la sombras lo perseguían.

No había rincón alguno en el que no estuviera expuesto, invadían hasta el último resquicio de su madriguera, donde se ocultaba ingenuamente, pues hasta ahí era sorprendido.

-¿Qué me ven? – les murmuraba cuando deambulaba por calles, montes y valles- ¡ya olvídenme!

EL PATÁN

EL PATÁN

No se daba cuenta que ofendía con sus exabruptos, se le escapaban por costumbre, era de muy mal genio, insultaba a discreción sin miramientos.

A veces hacía bromas de las que nadie reía sólo él, las creía simpáticas e inocentes, sin embargo humillaba, destruía dignidades, de sus “amigos”, compañeros, contertulios y hasta de familiares.

No se fijaba que con su arrogancia y malos tratos a sus semejantes, causaba malestar al prójimo, aplastaba a su paso a las personas, era soez y majadero, alzaba la voz con la altanería de un patán, gritaba con atemorizante tono a meseros, dependientes, servidores, empleados y transeúntes.

Era muy grosero, empleaba un vocabulario muy vulgar e inapropiado en donde debería ser pulcro y reservado, su léxico parecía ser el de un arriero con una yunta.

Parecía estar en un lupanar en vez de en un recinto de quietud y solemnidad, no tenía educación alguna, despedía flatos a todas horas, dejando un tufo permanente, que hacia toser a la concurrencia, mientras él se espulgaba la nariz sin escrúpulo alguno, extrayendo toda clase de moluscos que lanzaba como catapulta, caiga donde caiga.

Nunca se supo comportar como lo dictan los cánones de la decencia, era impulsivo, impaciente y desesperado, se exaltaba con la mínima minucia, vociferaba, maldecía, injuriaba, por eso lo mataron un martes 6 de Junio, de ya no me acuerdo qué año.

  

martes, 27 de julio de 2021

DESPERTARES

DESPERTARES

Como se arrepentía de haber aprendido tantas mentiras, aquel acervo cultural que creía sagrado, había aceptado también mucha basura, no había filtrado solo verdades, mucho error se había colado.

Su memoria guardaba monstruosos engaños, había considerado ciertas afirmaciones falsas, tenía que borrar de su mente todo aquello apócrifo que le había llevado a concluir distorsiones históricas al irse con el engaño por ingenuidad.

Acontecimientos dudosos que no habían ocurrido y habían trastornado su criterio y su conducta, rumores que habían corroído su espíritu, recuerdos insertados por solo sospechas, ficciones que habían pasado como realidades, bochornosas suposiciones que le habían atormentado y que resultaron ser solo pamplinas.

¿Por qué había creído semejantes patrañas? -Se preguntaba- ¿Cómo era posible que cayera en esas trampas? – Mordí el anzuelo – se recriminaba, haber sido presa fácil de los chacales de la palabra ¡Era inconcebible!-

Toda una vida envuelto en un torbellino de fantasías ajenas, de supersticiones absurdas, de perniciosos cuentos.

Era ya muy tarde, pero había despertado, aunque sabía que todo quedaría borrado en su ya próxima mortaja.  

EL LOCO

EL LOCO

A veces se resumía en sí mismo, por entero se metía en su locura, se entregaba por completo a ella, ahí estaba el depositario de todas sus extravagancias, sus desenfrenos, sus balandronadas, sus enfermedades mentales desencadenadas en un caos, ahí se regodeaba.

La realidad aparecía tan rápida que ni su reflejo podía ver, era inatrapable, como una sombra, inútil era tratar de sujetarla.

Se refugiaba en los sueños, en los ensueños, en las alucinaciones que imaginaba, apartado en algún alejado rincón, daba rienda suelta a su cerebro, el que arrancaba con lujuria inaudita en toda clase de obscenidades y perversiones, más propia de un monstruo mitológico que de un humano.

Se le iba en aberraciones, en pasiones con bestias irresistibles, en fetiches de paja y plástico, explorando cañadas submarinas, en vertiginosos acantilados, en inmundas pesadillas, en penínsulas fantasmales, en terremotos, en erupciones, en aludes y abismos ignotos.

Subía y bajaba del infierno al cielo sin pasar por algún purgatorio, se agasajaba creando suplicios espantosos y torturas indescriptibles, bajo los rayos indecentes de una luna muerta; al calor de esos vapores se estremecía berreando y dando alaridos al contemplar las espeluznantes violaciones de reinas y princesas que se hincaban bajo su fría mirada.

Lo amarraron, se lo llevaron a una crujía, desde la cual hasta el día de hoy no ha salido.   

LA DESPEDIDA

LA DESPEDIDA

Me había cansado de existir, era ya demasiado tiempo, me aburría de tanta muerte, dolor y desasosiego; yo que tanto había disfrutado, tanto me había divertido y reído, yo el que había triunfado, ahora pedía paz, un refugio donde por fin descansar para siempre.

Había cumplido casi todos mis caprichos, me había saciado de felicidad y de placer, quizá por eso estaba harto, ya no anhelaba nada.

¿Qué quieres? -  me preguntó el dios de aquellas tierras, nada, nada en absoluto, solo que me dejen tranquilo, pero si aún me quieren dar escarmiento, mejor será que de una vez empiecen, le gruñí-.

Sé que mucho daño todavía me puede venir y más, dado mi desacato, mi incredulidad y mi desprecio a lo que llaman sagrado, quizá ya dejé atrás el miedo o tal vez aún no conozca el horror, pero qué más da, que sea lo que tiene que ser.

No fui un santo, tampoco un fiel, no fui ni asceta ni casto, fui un hombre simplemente, que absorto pasó por un instante en esta efímera existencia y punto.   

martes, 1 de junio de 2021

EL EGO, LA CONSCIENCIA.

 

EL EGO, LA CONSCIENCIA.

La consciencia viva es el mejor de los castigos, un suplicio que nadie debía merecer, si en la muerte la consciencia se pierde, entonces es el cielo, porque no hay mayor bien que perderla para siempre.

El horror de estar consciente es pasajero por fortuna y mientras más breve sea esta tortura, mayor será la dicha, no perdamos la esperanza.