domingo, 11 de octubre de 2020

LA VIDA

 

LA VIDA

Pareciera que todo vuelve, que el tiempo es circular, que los días son los mismos, que se estancaron las semanas, que la monotonía es imperturbable, que nada hay nuevo bajo el sol, que todo sigue exactamente igual.

Pareciera que las etapas se suceden en automático, que una detrás de la otra en orden repetitivo, sale el sol y luego se oculta de manera cadenciosa e imperturbable, como una rueda que gira y gira, como una esfera que da vueltas y vueltas para recuperar su posición sin alterarse.

Vueltas y vueltas al redondel enfadoso de un despertar tras otro, de un acostarse y dormir eterno e intermitente, sin pausas ni descanso, un tedio que se sostiene, que se queda, que se estanca con una lentitud desesperante.

Pero al cabo de los muchos atardeceres, algo insólito ha ocurrido sin darnos cuenta, hubo mutaciones, hubo cambios, hubo transformaciones, la entrada quedó allá en lontananza, en el comienzo de una vida que transcurrió inadvertida para quien la disfruta y la padece.

Allá quedó la niñez, desapareció la inocencia infantil,  para dejar lugar a la atrevida pubertad, que después se doblega al ante el rayo de la indómita juventud, que centellea como un látigo en la bruma, sin darse cuenta que se agota, con la entrada de la madurez que pisa fuerte sin voltear hasta que topa con la vejez, que al fin de la cumbre canta y llora a la vida que se escapara mañana.

ELLAS Y ELLOS

 

ELLAS Y ELLOS

La igualdad entre mujeres y hombres, igualdad en todo lo maravilloso y positivo, en lo amoroso, en lo grandioso, en la nobleza del alma y en la generosidad.

Igualdad en la ternura, en la gentileza, en la calidad de sentimientos; igualdad en las virtudes, en la entereza, en la entrega, en el altruismo, en la templanza, en la prudencia, en la paciencia y en la tolerancia; igualdad en el ingenio, en la honestidad, en la sinceridad, en la humildad, en la congruencia y en la integridad.

Pero la igualdad de mujeres y hombres en lo abusivos, en lo traicioneros, en lo falsos, en lo tramposos, en lo chismosos y argüenderos; la igualdad en lo léperos y pendencieros, en lo estúpidos y viles, en lo necio e incongruentes, en lo cobardes y rencorosos; no es aconsejable.

Cada sexo tiene peculiaridades muy especiales que les distinguen por su propia naturaleza, dejemos pues que ambos tiendan a ser virtuosos, a que lo que lo mejor de cada sexo se exprese y que ambos sean iguales solo en lo óptimo del ser humano.

lunes, 7 de septiembre de 2020

EL MAR


EL MAR

En medio de la tempestad, buscando la playa, un sitio seguro donde guarecerse, donde esconderse de esta enorme tormenta y en ascenso; bajo los truenos y las cataratas venidas del cielo, nos hallamos zozobrando entre las crestas de las olas que revientan sin misericordia sobre nuestra endeble embarcación, un navío improvisado, que más parece una balsa incapaz de resistir estas aguas que abren sus fauces para devorarnos cada instante. Un relámpago ilumina lontananza, allá a lo lejos unas palmeras sacuden sus cabelleras que inclinadas besan la arena, el dios Poseidón enfurecido agita sus brazos a todo lo ancho del mar y nosotros como una cascara de nuez partida, nos sumergimos en sus profundidades casi desahuciados.

Pedir a Neptuno, implorar la intervención de los dioses celtas o del dios vikingo Odín o hasta a Tláloc, rezarle al terror de Jehová, para que nos salven de este diluvio, es lo único que nos queda.

Debe haber una esperanza, una siquiera que nos conduzca y allá vamos disparados por los aires en un profundo soplo de Poseidón, ahora estamos volando en las negras alturas de la noche, ahogándonos de oscuridad y de temor y de océano empapados.

Pero hemos milagrosamente llegado a la playa, los restos de la balsa hechos añicos rebotan a nuestro rededor, pero sanos y salvos, nos vomitó el mar.

   

domingo, 6 de septiembre de 2020

BATALLA MENTAL

 

BATALLA MENTAL

Le daban desconfianza sus pensamientos, quisiera poder controlarlos a su antojo y conveniencia, pero súbitamente se le dejaban venir como una incontenible cascada ante la cual quedaba perplejo.

A veces sus pensamientos eran una delicia para su espíritu, se regodeaba horas enteras  en ellos, los disfrutaba enormemente en aquellas tardes de sosiego, así permanecía retraído gozando esas imágenes exquisitas, aquellas ideas majestuosas y espectaculares.

Otras vece sus pensamientos se retorcían a tal grado de sentir vergüenza de sí mismo. ¿Cómo soy capaz de proponerme semejante aberración? Se preguntaba y así podían seguir escenas de escándalo que podrían hacer ruborizar hasta a la ramera más depravada, eventos repugnantes que le hacían pecar en lo más bajo y  sentirse como el más miserable y degenerado de los mortales; quedaba atrapado en esa vorágine tanto tiempo, que le parecían siglos, antes de apagarse esas funciones de ignominia.

Ya cansado cerraba su voluntad y dejaba que todo permeara a su consciencia, sentía la culpa, hubiera querido desahogarse y confesar aquellas grotescas pesadillas y pedirse perdón por tales atrevimientos.

Luego, todo cesaba y volvía a la calma, los pensamientos reconfortantes resurgían y se daba las gracias con una sonrisa.

LAS CULPAS

 

LAS CULPAS

Responsabilizar de nuestras penurias y desgracias a otros es un hábito generalizado desde mucho tiempo atrás; Los Protocolos de los Sabios de Sión son un ejemplo de esto; los Illuminati, el Club Bilderberg, los Skull & Bones, los famosos Masones, la Iglesia Católica con sus numerosas facciones como los Jesuitas, el Opus Dei, el Yunque y cantidad de otras organizaciones sospechosas de fraguar en sus entrañas la esclavitud y el sometimiento de la humanidad completa.

Culpar a una conspiración subterránea de alienígenas reptilianos, extraterrestres que habitan en recónditos escondrijos y montañas de la Antártida; total, es como señalar y acusar a cierto tipo de personajes que generación tras generación se han heredado el derecho de sojuzgar al ser humano en beneficio de sus egoístas intereses.

Alguien tiene que ser el causante de plagas, pandemias, pestes y cataclismos por todo el mundo, desde remotos tiempos.

Los chivos expiatorios abundan, si no éste, aquél; cualquiera menos nosotros, rechazamos toda responsabilidad sobre nuestras espaldas, apuntamos a la mala suerte, al infortunio, a la fatalidad; el plan es sacudir nuestros errores y nuestras faltas, sin hacer una retrospección, un vernos sin prejuicio en el espejo y descubrir ahí los defectos que siempre nos ocultamos, bajo el velo de la inocencia, para poder lamentarnos.

Pero solo desprendiéndonos de esa máscara, veremos al héroe que todos llevamos muy adentro.    

miércoles, 19 de agosto de 2020

EL OGRO

 

EL OGRO

El tiempo daba vueltas, se enredada entre sueños y vigilia, luego quedaba atorado en medio de estas dimensiones, a veces de espalda a veces de frente; los sucesos se recorrían de adelante para atrás y de abajo hacia arriba, alternando indistintamente.

Lo que ya había ocurrido podía retroceder, también era posible adelantar el pasado o retrasar el futuro, lo anormal sucedía con mayor frecuencia que lo cotidiano, lo regular y lo excepcional se confundía en un hipo.

Deshacer los acontecimientos se lograba con solo desearlo, posponer y retrotraer era una sola operación, lo divertido y lo tedioso una misma cosa; lo insólito, absurdo e inverosímil, cobraban sentido en una lógica que no necesitaba explicación ni entendimiento.

La consigna era: pon la aldaba, cierra bien la entrada para protegernos del ogro que afuera del zaguán acecha; vi la puerta entreabierta y me abalancé inútilmente a cerrarla, demasiado tarde, pues el intruso ya estaba adentro amenazando matarme; debí haberlo previsto y acudir a tiempo, antes de que se metiera, el tiempo me habría ganado la carrera (?)

Fue fácil deshacer la escena, eché andar para atrás al tiempo y el después llegó antes, logré cerrar el zaguán e impedir que aquel ogro se introdujera y le dejé afuera.  

 

 

 

viernes, 3 de julio de 2020

Mujer y vagina


Mujer y vagina

¿Cuál es el mayor misterio? – Le pregunté….es la vagina, la matriz, es el mundo más enigmático de cuanto haya conocido, ahí te engendras, en el momento de la concepción estás ahí, en ese laberinto de incógnitas, de simbolismos sublimes, donde se toca el ouroboro, ahí está el centro de todo.
Un destello que no tiene paralelo en el resto del universo, siendo el sitio donde los genes se envuelven y nace potente una energía que tratará de no apagarse nunca, hasta el fin de los días.
Ese mundo que guarda la mujer en su vientre, entre sus piernas que se convertirán en las columnas de hércules, por donde algún día asomarás la testa. El universo es ella, tu madre que te alimenta con ternura en su placenta, te calienta, te cuida, te protege; te va nutriendo, su cuerpo te va regalando todo lo que necesitas.
Solo sientes, solo percibes los movimientos y la luz que a veces detectan tus nacientes ojos; sientes los sonidos, el ruido exterior, no sabes nada de lo que pasa ahí afuera, un allá que se va acercando a tu mundo, estás ahí tan solo como será tu postrer partida, tu muerte.